
Muchas veces entro a una página de astrología, leo y pienso…
¿La gente entenderá algo de esto? Porque, seamos sinceros, los astrólogos tenemos la costumbre de hablar en nuestro idioma y no siempre nos damos cuenta de que el resto no entiende ni media palabra cuando decimos cosas como “Sol en Libra”, “Luna en Piscis” o “Ascendente en Acuario”.
Así que, voy a empezar desde cero y te lo explico bien simple.
La astrología es un lenguaje milenario, un lenguaje simbólico, como si fuera un idioma. En la antigüedad solo los muy estudiosos del cielo tenían el don de interpretarlo y descifrarlo. Es como cuando alguien sabe leer chino y vos no, entonces esa persona te traduce. Bueno, yo te traduzco esto del cielo. Y para que te quede claro, vamos a arrancar por lo más básico.
El Sol
El Sol en tu carta natal es tu esencia, tu consciencia, tu ego. Es eso que sos, pero que vas descubriendo de a poco a medida que vivís. Cuando nacemos no tenemos idea de quiénes somos, ni siquiera sabemos que tenemos un cuerpo, pero con el tiempo, empezamos a desarrollar un “yo”. Eso es el Sol.
Por ejemplo, si tenés el Sol en Aries, ya de entrada te puedo decir que sos alguien que vino a este mundo a aprender a ser valiente, dinámico y a hacerse valer. Y si no lo trabajás, probablemente choques como un carnero por impulsivo, pero todo eso depende de vos y de cómo lo manejes.
Por ejemplo, si tenés el Sol en Aries, diremos, de alguna manera, que sos una persona «autoafirmativa». Y esto indica que uno de tus principales propósitos en la vida es cultivar tu coraje, tu dinamismo y la capacidad de hacerte valer de una manera viable y operativa.
La Luna
Ahora, la Luna es otra historia. Representa tus emociones, tus miedos y esa necesidad de sentirte seguro o amado. Es como tu refugio emocional, lo que te conecta con tu mamá y tus primeras experiencias de vida. Y te cuento algo: la Luna se activa en momentos de crisis, cuando necesitamos que nos quieran, cuando queremos expresar nuestros sentimientos y emociones y también nos muestra los mecanismos de defensa. Según el signo donde esté, así vas a reaccionar ante las situaciones difíciles.
El Ascendente
El ascendente es la constelación que asomaba en el horizonte en el momento en que cada uno nació, es esa puerta que se abre al mundo. Es ese signo que marca tu destino, es la entrada y la salida a nuestro espíritu y marca también nuestra personalidad primaria.
Si estás comenzando con la astrología, entendé que el Sol, la Luna y el Ascendente son como las tres patas de una mesa: te dan un panorama general de quién sos, cómo sentís y cómo te conectás con el mundo. Y como siempre digo, esto no es magia ni brujería. Es simplemente mirar lo que el cielo tiene para contarte y traducirlo de forma que te sirva para vivir más pleno.